lunes, 9 de diciembre de 2013


Descripción de lugar

En esta imagen lo primero que podemos apreciar es una frondosa arboleda que llena cada rincón de ésta. Cada árbol con un gran tronco, cuyas ramas se hallan con miles de hojas en las que predominan los colores cálidos, como los de un atardecer. Dichos colores nos dan a conocer la estación del año en la que se encuentra, otoño, una de mis estaciones favoritas. Hacia el fondo de este frondoso bosque observamos un camino largo sin pavimentar. A este camino lo rodea el suelo con pasto todavía en tonos verdes, cubierto casi completamente por las hojas de los arboles que el otoño ha dejado caer. Estas hojas secas tienen hermosos colores, como anaranjado, ocre y dorado. Es tal la belleza de este paisaje que me provoca una sensación de relajo y mucha tranquilidad, solo con imaginar caminar entre esos ancestrales arboles y sentir el aroma otoñal.

Retrato Psicológico

Mi compañero se caracteriza por ser muy alegre y por vivir su vida de esta forma ya que difícilmente se le puede ver triste. Es muy simpático, agradable y afable con los demás. Extrovertido y con quien se puede entablar una animosa conversación. Con una mente abierta y con la disposición para escuchar a todo aquel quien necesita ser escuchado, es capaz de dar un cálido apoyo y posee una gran empatía por las personas. Él es una persona perseverante en sus metas y capaz de afrontar los obstáculos que le pone la vida con su gran optimismo. Lo considero una buena persona ya que nunca da la espalda a quienes lo rodean. Me consta que con estas virtudes puede llegar muy lejos algún día ya que posee deseos muy fuertes sobre convertirse en uno de los mejor traductores.

Retrato Físico

Los rasgos físicos de mi compañero Felipe son muy peculiares. Primero su cara tiene una forma alargada como un huevo y dada su contextura corporal delgada su cara también lo es pero con facciones pronunciadas. Todo perfectamente amoldado a su cara. Su piel blanca como la nieve recién caída de invierno, una barba descuidada alrededor de su mentón en forma de un gran candado. Sus pequeños ojos asemejan a dos semillas de aceitunas y, al mismo tiempo, el color de ellos recuerda al café por las mañanas. Sobre sus ojos está su frente amplia como una gran pradera; y como olvidar sus cejas frondosas como una selva en la que alguien se podría perder. En el centro de su cara se encuentra su nariz pronunciada como una gran montaña, y al mismo tiempo alargada como una cordillera. Tanto así que también asemeja a un río que desemboca en su boca de labios finos. Su rostro refleja confianza y una gran dulzura en su mirada.